domingo, agosto 20, 2006

Arte en el Reina Sofía I

El Guernica me crea un escalofrío incesante,
una profunda tristeza del alma,
sufrimiento, dolor, muerte, agonía,...
un destino sin remedio,
tan fatalista como real.

Entro en Dalí, y reaparece el color,
el efecto del blanco sobre un cuadro negro,
el reflejo de cristal ante una mirada,
una musa que ha iluminado toda una planta.

Visiones impropias, perturbadoras y pragmáticas,
demoledoramente van produciendo una ansiedad desmedida,
eliminando cualquier rostro de optimismo,
enfrentando al propio espectador con sus miedos,
consiguiendo así abrir violentamente las puertas de uno mismo,
provocando a las respuestas sórdidas,
con preguntas aún no establecidas...

Me guió una maga negra al interior de la locura. Luego, apareció una dama blanca.Y me salvó de ella.

3 comentarios:

Lau dijo...

qué curioso. Otra casualidad. Mañana a esta hora estaré posiblemente muy lejos de casa (algo lejos, al menos), habiendo cruzado el charco y viendo el Guernica en el Prado. Sip. Muchisimas gracias por tus palabras. Y de sueño pido otro año de encuentros y desencuentros y de palabras y continuas vueltas a la vida en cada vuelta de campana ;).
Un abrazo

Lau dijo...

por cierto, es bueno que la dama negra aparezca de cuando en vez ;). No siempre es bueno estar a salvo de la locura.
Otro abrazo

Mikel Zebri dijo...

Esto de las casualidades (más bien voy a decir a partir de ahora, causalidades), me está empezando a cuadrar.
(Mi vida es una enorme causalidad, si yo te contara, no me creerías).
Pero voy a lanzarte un anzuelo, sólo quiero, q si vas al Reina Sofía, m digas cuál fue la obra q más t impresionó. ;)
Sobre la locura, ¿crees que un romántico lo es? ;)
Que disfrutes mucho del este nuevo año y viaje!!!