domingo, septiembre 24, 2006

Ya soy ingeniero químico

Este post va a ser un poco más introspectivo al tratar sobre mi vida cotidiana, la que cubre mi fachada todos los días. Pido disculpas si me pongo demasiado melodramático y personal, pero esto es algo que necesito lanzar al espacio:

Finalmente soy.... INGENIERO QUÍMICO!!!

Este hecho que resulta la culminación de una titulación académica, también zanja una época de mi vida, que ha permitido descubrirme ante el mundo. He logrado salir de un castillo desolado, donde las paredes impedían reconocer mi libertad. (Mira que es complicado hablar de mí, sin utilizar metáforas)

Cuando empecé, me encontraba sumido en una profunda crisis de identidad. Siempre he sido un individualista y perfeccionista nato, algunos dicen que incluso "autoeficiente". Y después de encontrar una maravillosa ninfa, mi romanticismo creyó que había llegado al paraíso, con lo cual me olvidé de mí.

En este cielo de sensaciones, iba desprendiéndome de tabúes, iba conociendo lo que es compartir, ceder, acordar, discutir, entender, enfadar, reconciliar, en forma par. Y, era tanta la fuerza de la relación, que mi interior, debido a una mala adaptación a la universidad, iba quedándose preso de la maravilla que sacrificaba mi corazón, despreciando los resultados académicos, mi vida social, mi vida familiar, mi propia esencia. Y aunque suene equívoco, la responsable era la dependecia que había creado en torno a ella.

Ella, quien debido a su forma de vida, igualmente me mostró hechos de los que aprender, aspectos en los que fijarme, temores de los que desprenderme, momentos inolvidables, y experiencias que rozan la imaginación de la utopía. Pero ella, era la fuerza que me daba alas, pero esa fuerza era veneno para mi ego encerrado aún en el castillo.

Pasaron algunos años. Logré salir de mi castillo aunque debido a una discusión con separación como final. Pero la luz del exterior era tan cegadora, que volví a la oscuridad del interior. Y, después de reconocer mi dependencia, el sufrimiento fue total. Me sentía descuidado, ahogado, inútil, débil, muerto.

Al final, fui decidido, y me enfrenté a mi libertad. Caí muchas veces, cuando creía que me había acostumbrado a las condiciones del exterior de mi fortaleza, ella me dijo que su corazón le pertenecía a una delphinidae. Y ese fue el golpe más fuerte. A la vez, el mejor impulso posible.

Reconocí mi propia persona. Esta vez, llena de energía, libre, ambiciosa, perfeccionista y generosa. Abierta a las dificultades, para aprender de la lluvia y del sol, de la sombra y de la luz, del sueño y de la pesadilla.

Y así soy ahora, libre. Ingeniero químico, habiendo descubierto a mi alma gemela, con muchos proyectos por delante, y sabiendo cuál es mi origen, y mis posibles lastres.

¡Gracias!

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Me alegro de que hayas conseguido tu ingeniería de la libertad. Y por lo de química también.
Un besazo

Lau

Mikel Zebri dijo...

Nunca me lo había planteado así. Me gusta la idea de la ingeniería de la libertad!

Gracias Lau!!

Una cálida caricia otoñal

fantasía dijo...

¡Enhorabuena mikel! Me alegra mucho saber que eres todo un licenciado, pero sobre todo, que hayas trabajado y salido triunfante de los apegos... son los que nos hacen sufrir.
Un besito muy grande a mi ingeniero químico favorito :)

Mikel Zebri dijo...

Gracias Fantasía!!

Además, has encontrado la palabra perfecta para definir mi pasaje: apego.

Un ramo de esperanza lleno de sorpresas y de vida.

Zahir dijo...

Sinceramente letras para meditarlas...Ing Quimico...hasta pronto!!!

Mikel Zebri dijo...

Para meditarlas tanto como para sentirlas y aprender de ellas, ingeniera química.