viernes, agosto 04, 2006

Una tarde en la playa

El tiempo se detiene, esvaneciéndose lentamente,
cubriéndose con la arena de la memoria,
evaporándose al calor de las emociones,
desdibujándose ante los vuelos de la imaginación.

La gente se mueve, se desplaza,
intercambia rápidamente los pasos,
ante un destino demasiado lejano,
y un presente irremediablemente perdido.

Un pie se desliza suavemente por la arena,
dibujando un arco en forma de corazón,
una niña pregunta donde se ha ido el sol,
y una criatura aprende a dar su primer andar.

El mar de la playa inundado por la gente,
va vaciándose mientras sube la marea,
y el sol empieza a dar paso dulcemente,
a la cálida noche, pausada y veraniega.

The Pilgrim

2 comentarios:

Lau dijo...

Comentarios he recibido, pero ninguno tan poético como el tuyo. Me ha encantado asomarme y encontrar las estrellas de este caballero (que creo llegará lejos en el mundo de la pintura ;)) y te parecerá una tontería, pero hoy le contaba a una amiga que quería volver a escuchar la historia del mamut, y que tenía que ponerme a buscarla por internet, y vas tú y me la pones en bandeja, y para colmo me encuentro con que me has linkeado. Pues muchísimas gracias por todo. Por tu caricia veranienga y por esta noche preciosa de estrellas que me he encontrado.
Un besaSo mikel

Mikel Zebri dijo...

Gracias por los elogios, pero no más cabe a una poetisa, que agradecerle su arte, con la misma y bella palabra.

Aparte, las causalidades son comunes en mi vida, y, a partir de ahora, has entrado a relacionarte con ellas.

Espero verte por aquí, en donde la sorpresa espera acompañarte cuando menos la esperes.
Y seguir leyendo tu obra...

Cariñoso susurro de bienvenida!!