viernes, diciembre 01, 2006

El peregrino con una duende a jugar a la rayuela

Como regalo por méritos anteriores y búsqueda de anhelos actuales, me voy a tierras francesas una semana.

No tengo ninguna expectativa previa para el viaje, después de hoy haber estado con una ninfa y su sirena, tener presente al arco iris, ayer cenar con una princesa, y acabar de intentar comunicarme con mi gata de plata.

Así, el fin de semana lo pasaré con una duende alemana, y el resto me guiaré a través de la rayuela para ver si encuentro a una maga o simplemente al corazón de uno mismo.

El tiempo sabrá ya la respuesta a este juego de figuras femeninas. Mientras, el romanticismo hará de juez.

2 comentarios:

fantasía dijo...

¿No te estás desmadrando mucho, mikel?

En fin, que disfrutes de tu "merecida" semana de fiestuki :)

Buen viaje

Mikel Zebri dijo...

Qué va!!!

Era mi regalo por ser titulado.

Gracias!!!