martes, mayo 18, 2010

Peldaños de azúcar moreno

Hay momentos en que la vida se transforma en un carrusel de emociones que te invaden sin control.
Un día te enteras que fallece un familiar tuyo, al siguiente operan a otro y sin parada alguien aún más cercano a tí también pasa por el quirófano aunque sea algo leve. Cuando superas eso, te dejas caer y desconectas de todo escuchando música, percusiones, viendo a caras conocidas, llevándote sorpresas agradables y sonriendo un poco a la vida pero todo acaba viendo cómo te han intentado robar la bicicleta, viendo que una amiga no acaba de salir del agujero que desde hace demasiado tiempo es su querida vida.
Al día siguiente, con ese sabor agridulce te levantas y llegas a una boda donde el blanco y la luz del sol te acompaña, donde te liberas durante horas bailando y dejando que sea tu cuerpo el que hable y que tu voz sólo disfrute del silencio del movimiento mientras sólo existe ese instante y el mañana nunca fue.
Así llegó la noche, la fría noche donde en el asiento trasero de un coche vas dejando que tus manos recorran un cabello suave y con ese mecer te quedas dormido. Te despiertas para quedarte después de un rato de nuevo dormido, dormido durante el sol de domingo, dormido mientras te enteras que el Barça gana la liga y Nadal vuelve a ganar a Federer, dormido mientras la luna creciente va asomándose y llega el lunes.
Un lunes como cualquier otro hasta que llegas a encontrarte con tu sombra y con tu ángel y te regalan la llave de esa habitación que tanto temiste, que abres con mucho temor pero que te devuelve luz, luz de un camino de crecimiento que sigue mostrando sus nuevos peldaños de azúcar moreno, pues es una felicidad que no está refinada, sino que está enmarcada en cada paso que damos.

Es bella la vida, pues todos los días tenemos algo de donde aprender y mejorar.

2 comentarios:

M.I.E.D.H.O. dijo...

Sin duda los dias son ecuaciones bastante extrañas. Incluso aveces parece una pelicula.

Gracias por pasarte por mi blog y publicar un comentario, pense que nadie lo leia.

Un abrazo

Der Pilgrim dijo...

El arte siempre está conectado con los pasos de mi caminar.

Gracias a tí por devolverme el saludo ;-)

Un abrazo